Lucharon, golpearon, fueron golpeados, y dejaron el alma, el corazón y la vida para dejar al Perú hacia el punto donde se encuentra en estos momentos. La selección peruana sub-20 sigue con vida en el torneo eliminatorio hacia el mundial de Turquía 2013 y todo se reducirá en la última fecha del hexagonal final ante la selección chilena, partido que se disputará el día domingo.

Sinceramente, la trayectoria de nuestra selección nacional ha sido una verdadera montaña rusa. A pesar de haber ganado y haber dejado sin copa del mundo a Brasil y a Ecuador, la selección peruana regaló muchas oportunidades de victoria. Partidos contra Paraguay y Uruguay fueron gigantescas chances de llevarse puntos a la cuenta de la blanquirroja. No obstante, se vio que claramente lo más desagradable que poseemos es nuestra defensa (a excepción de Angelo Campos quien hoy estuvo hecho un muro en el arco peruano a pesar de haberle regalado un par de oportunidades de gol a los ecuatorianos). No cabe la mayor duda de que nuestra más grande virtud se halló en la punta de nuestra lanza. Ha quedado demostrado que con jugadores como Polo, Yordy Reyna, Édison Flores, Deza y Benavente cualquier posibilidad de gol para ¨la bicolor¨ es auténtica.

Ahora, dejémonos de halagos. A pesar de que nuestra selección peruana se ubique entre los vivos del sudamericano, se tendrá que enfrentar a la selección que disputó el mejor papel durante el campeonato y a su vez, terminó complicándonos la clasificación ganándole a otras equipos. El duelo ante Chile será un choque de vida o muerte, una derrota nos haría sentir ese amargo sentimiento que sentimos cada 4 años al no llegar a un campeonato internacional. De suceder lo contrario, un país de 28 millones de habitantes se pondrá de fiesta por bastantes días.





