A veces, es entretenido para mí sentarse en el sillón, prender la computadora y buscar vídeos en Youtube sobre encuentros del pasado. En mi caso cuando yo prendo la computadora y busco alguna final de Copa del Mundo, hago todo lo posible para mantener mi mente clara y poder viajar hasta aquella época viviendo cada segundo de aquel encuentro.
El día de hoy me senté a revivir una de mis finales favoritas, la de Francia en 1998. No solamente me gustó repasarla porque fue la primera final de un Mundial que vi teniendo memoria, sino porque también fui testigo del nacimiento de una generación a la cual muchos bautizaron como la de los "astros". Para mí, y sin duda, aquellas personas que encabezaron dicha generación fueron rivales en aquella final. Sus Nombres Zinedine Zidane y el "fenómeno" Ronaldo.

En el lado de los brasileros, los dirigidos en aquella época por Mario "el lobo" Zagallo presentaban un sistema de juego en donde la capacidad de su delantera era simplemente monstruosa. Su ataque principal estuvo comandado por un tremendo tridente conformado por Rivaldo, Bebeto y Ronaldo. Se resalta también la extremadamente rápida velocidad del lateral izquierdo Roberto Cárlos y la gran capacidad de liderazgo del zaguero Cafú.

En la esquina azul, teníamos a una Francia diferente. Después de la era Platiní, los "bleus" entraron en un proceso de sequía táctica futbolística. 2 Años antes, Aimé Jacquet había dado a conocer a este equipo en la eurocopa de 1996. Ahí nombres como Christian Karembeu, Didier Deschamps y un calvo colosal en el arco llamado Fabien Barthez le dijeron al mundo entero que nuevas épocas estaban por llegar y que el caudillo que alguna vez fue Platiní paso a ser historia. Los franceses jugaban con un sistema táctico en donde la actuación de los delanteros era casi nula. Mediocampistas polifuncionales como Emmanuel Petit, Karembeu, Youri Djorkaeff y el mejor Zidane que pudimos presenciar fueron los encargados de llevar la artillería pesada en el gol A mi me recuerda mucho a la España que salió campeona en la pasada Eurocopa del 2012.

Algunos periodistas reconocieron previo al histórico encuentro de aquel día que Brasil era un equipo con más gol que Fútbol y que Francia tenía más sistema y táctica que gol. Uno de estos periodistas que 15 años después reconoce la gran superioridad anímica y táctica es el redactor del diario El Comercio Guillermo Oshiro.
Para los expertos, la final del último mundial del siglo XX no comenzó en aquella soleada tarde del 12 de julio de 1998 en el suburbio parisino de Saint Dennis, lugar en donde se ubica el coloso Stade de France, sino que se comenzó a vivir desde la noche anterior con la ingrata sorpresa de que Ronaldo había sufrido una presunta convulsión en el hotel de la concentración brasilera. Algunos dijeron que el mítico 9 de la "verdeamarela" no era el mismo de los otros partidos debido a aquél síntoma. Algunos lo clasifican como el inerte que casi pierde la consciencia en lo que pudo ser el partido más memorable de su vida.
Ya en los 90 minutos de la verdad, parecía que el la bajeza moral y física de Ronaldo se había contagiado en todo el cuadro sudamericano cual epidemia. "Zizou" sin ningún problema, logró batir a una defensa brasilera, la cual, ya estaba desordenada en todos los sentidos, lo hizo en 2 ocasiones El primer tanto fue un martillazo de cabeza en el minuto 27 a consecuencia de un córner bien ejecutado de Petit. El segundo fue de la misma manera, solo que esta vez, fue ejecutado por Djorkaeff. Justo cuando el partido ya estaba sentenciado para los brasileros, en el último minuto del partido Petit puso el gol que daría rienda suelta a la fiesta gala. Los franceses celebraron de esta manera su primera copa del mundo ganada luego de 94 años de la fundación de la Federación Francesa de Fútbol. El que hoy es director técnico de la selección "bleu" Didier Deschamps, fue quien alzó el codiciado trofeo.

El día de hoy me senté a revivir una de mis finales favoritas, la de Francia en 1998. No solamente me gustó repasarla porque fue la primera final de un Mundial que vi teniendo memoria, sino porque también fui testigo del nacimiento de una generación a la cual muchos bautizaron como la de los "astros". Para mí, y sin duda, aquellas personas que encabezaron dicha generación fueron rivales en aquella final. Sus Nombres Zinedine Zidane y el "fenómeno" Ronaldo.

En el lado de los brasileros, los dirigidos en aquella época por Mario "el lobo" Zagallo presentaban un sistema de juego en donde la capacidad de su delantera era simplemente monstruosa. Su ataque principal estuvo comandado por un tremendo tridente conformado por Rivaldo, Bebeto y Ronaldo. Se resalta también la extremadamente rápida velocidad del lateral izquierdo Roberto Cárlos y la gran capacidad de liderazgo del zaguero Cafú.

En la esquina azul, teníamos a una Francia diferente. Después de la era Platiní, los "bleus" entraron en un proceso de sequía táctica futbolística. 2 Años antes, Aimé Jacquet había dado a conocer a este equipo en la eurocopa de 1996. Ahí nombres como Christian Karembeu, Didier Deschamps y un calvo colosal en el arco llamado Fabien Barthez le dijeron al mundo entero que nuevas épocas estaban por llegar y que el caudillo que alguna vez fue Platiní paso a ser historia. Los franceses jugaban con un sistema táctico en donde la actuación de los delanteros era casi nula. Mediocampistas polifuncionales como Emmanuel Petit, Karembeu, Youri Djorkaeff y el mejor Zidane que pudimos presenciar fueron los encargados de llevar la artillería pesada en el gol A mi me recuerda mucho a la España que salió campeona en la pasada Eurocopa del 2012.

Algunos periodistas reconocieron previo al histórico encuentro de aquel día que Brasil era un equipo con más gol que Fútbol y que Francia tenía más sistema y táctica que gol. Uno de estos periodistas que 15 años después reconoce la gran superioridad anímica y táctica es el redactor del diario El Comercio Guillermo Oshiro.
Ya en los 90 minutos de la verdad, parecía que el la bajeza moral y física de Ronaldo se había contagiado en todo el cuadro sudamericano cual epidemia. "Zizou" sin ningún problema, logró batir a una defensa brasilera, la cual, ya estaba desordenada en todos los sentidos, lo hizo en 2 ocasiones El primer tanto fue un martillazo de cabeza en el minuto 27 a consecuencia de un córner bien ejecutado de Petit. El segundo fue de la misma manera, solo que esta vez, fue ejecutado por Djorkaeff. Justo cuando el partido ya estaba sentenciado para los brasileros, en el último minuto del partido Petit puso el gol que daría rienda suelta a la fiesta gala. Los franceses celebraron de esta manera su primera copa del mundo ganada luego de 94 años de la fundación de la Federación Francesa de Fútbol. El que hoy es director técnico de la selección "bleu" Didier Deschamps, fue quien alzó el codiciado trofeo.

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