Llegó como una una selección que no había iniciado el 2013 con el pie derecho, pero tampoco con el pie izquierdo. Ganaba en las exhibiciones aplastando a los rivales más débiles pero sufriéndola demasiado contra los rivales de clase mundial, al punto de hacer partidos aburridos que terminaban en empate o hasta en derrota. A mi criterio, no convencía, pese a ser el segundo candidato a ganar el campeonato de la Copa Confederaciones. Sin embargo, durante el proceso de este campeonato, hicieron todo lo posible para cambiar no solamente mi forma, sino también la de varias personas en este mundo sobre su juego. Brasil ha revivido aquel fútbol que parece arte y acabó con la racha invicta de 3 años de la poderosa España en aquella final en el Maracaná.

¿Qué hizo Brasil para poder revivir el estilo de juego que había perdido entre los años 2010 y 2013? Simple, el 'scratch' necesitó un toque de visión antigua de juego, mejor dicho: visión 'retro' del fútbol. Tras el fracaso durante los juegos olímpicos, Brasil optó por traer a Luiz Felipe Scolari. 'Felipao' volvió con una misión, la cual no es solamente hacer que Brasil campeone su propio Mundial, sino devolverle el lujo y la cátedra que perdió durante los últimos años. Scolari buscó a un referente, alguien que haga maravillas y se burle de los defensas rivales y lo encontró en la promesa del momento: Neymar quien hoy, está listo para brillar en Barcelona al lado de Messi.

Si hay alguna otra estrella que hay que resaltar en Brasil es Fred. El delantero de casi 29 años pasó por un efecto bien similar al que pasó Paolo Guerrero hace un par de años. Previo al torneo internacional, Fred llegaba como un delantero simple que se destacaba en el Fluminense, no obstante, no daba de tanto hablar como Pato o Robinho. Se tenía en mente convocar a Leandro Damiao para que sea el '9' brasilero, sin embargo, por lesión, no llegó. Similar al caso de Paolo y Jose Carlos Fernández. Durante el certamen, lo metió todo y hoy, luego de convertirse en el segundo máximo artillero del torneo con 4 goles, a tan solo uno de Fernando Torres, Fred es otro atacante que está en boca de todos.

Scolari tampoco perdió el tiempo con la defensa. Se dio cuenta de que ya no estamos en la época de Cafú o Lucio en la que se podía contener hasta al más recio delantero, ni tampoco en la época de Roberto Carlos para devorar las bandas. Es por ello que 'Felipao' buscó una defensa cuadriculada, que no marque simplemente a los referentes en la zona de gol, sino también a los elaboradores de jugadas. Es de aplauso lo que hicieron hoy Thiago Silva y David Luiz contra el 'niño' Torres y Pedro. Pero más de lujo fue lo que hicieron Paulinho y Luiz Gustavo contra Xavi e Iniesta. Sinceramente, gracias a estos 2 últimos, Brasil hizo que España pierda en su propio juego del 'tiki-taka', como así lo llama Klopp. El día de hoy, Scolari se une a esa lista de estrategas que encontraron la formula para anular a un equipo como lo es España (con el estilo del Barcelona).

En resumen, podríamos decir que si tuviéramos que comparar a la selección brasilera con algo, sería con el rock clásico. El rock pasa por momentos bajos, aveces te hartas y no quieres escuchar de ello por un buen tiempo. No obstante, sabes muy bien que esa es la música que nunca pasa de moda. Lo mismo sucede con el fútbol de Brasil. tiene sus épocas doradas y sus épocas grises. Desde Pelé hasta Neymar han habido altibajos, como en todo proceso. Sin embargo, hay que saber que para el calibre de Brasil, su juego nunca pasará de moda. Ese arte del fútbol es generado ahí, en el corazón de las favelas, desde el deseo de un niño que quiere salir de su barrio. El 'scratch' ha forjado a una nueva nueva y fresca generación. El Maracaná armó la primera fiesta previa a la que podría armarse el próximo año si es que la 'verdeamarela' consigue la sexta estrella para su escudo, pues, el 'jogo bonito' ha vuelto y ha regresado para amenazar en el Mundial que se vendrá a realizar en su propia casa. Grande y justo campeón, parabéns Brasil.




















