Fue una acalorada velada en la fría noche del 7 de junio del 2013. Para muchos peruanos, será de recordar y contarle a nuestros hijos en el futuro. En el Estadio Nacional, provocaba sacarse la casaca y mostrar la camiseta blanca con la franja roja que nos hace sentir tan locales y tan identificados con nuestra nación. Pasamos por la era de Cubillas y Cueto, una era de picardía y fútbol amaestrado; también pasamos por eras del conformismo y la falta de compromiso, con un sin fin de nombres en la lista de quienes conformaban aquellas generaciones. Hoy, me da gusto decirlo, el Perú es una nación de guerreros, que se rehúsa a morir, que espera sin descanso a que el coloso José Díaz "se caiga", como lo dice Peredo. Mis únicos pensamientos de aquella noche fueron aquella frase de Victor Hugo Morales en 1986 cuando narró el golazo de Maradona a los ingleses: "¡Dios santo, viva el fútbol!". Perú venció 1-0 a un potenciado Ecuador y mantiene vivas sus esperanzas de llegar a Brasil.
Perú llegaba con la intención de no morir, soportar hasta el último minuto el poderoso ataque ecuatoriano. En las tribunas, podía ver a algunas personas comiéndose las uñas, otros, con los ojos bien enfocados en el campo. Por otro lado, la hinchada visitante, venía con un ambiente de fiesta, que para muchos pensar, no podía malograrse. Ecuador celebraba triunfos en nuestras canchas desde 1976, por lo tanto, la historia no estaba de nuestro lado. Dado iniciado el pitazo del brasilero Marcelo De Lima, Perú sacó la bandera del pecho y se dedicó a jugar como solamente ellos lo saben hacer, al toque corto, sin tantas preocupaciones y a la rápida recuperación. Herrera supo muy bien contener a alguien como Jefferson Montero. Más sorprendente fue la labor de Vargas quien hoy, tuvo mas maña que fuerza. Siendo fiel a su juego corpulento con llegadas al área, ahora con menos kilos en encima, aprovechó también con Yoshimar Yotún una tarea difícil, desesperar al astro norteño Antonio Valencia. Se le marcó bien, a tal punto de que no pueda asociarse con éxito con el "Chucho" Benítez, el principal referente en la punta de la lanza. Edwin Retamoso, por su parte, se adhirió él solo el apodo de "recio" a pesar de sus 1.72 m. de altura. El 'inca' cusqueño demostró que simplemente estando parado frente al creativo Castillo, podía hacer su labor sin ningún problema. La velocidad no le favoreció pero sí la actiud.

Perú llegaba al área con más facilidades, más se jugó por la zona de Vargas que de Farfán. Un centro en el minuto 12, daría por sucedido lo impensable. Tras la llegada del balón a los pies del capitán Claudio Pizarro, el delantero, luego de una serie de dominadas aéreas, rompería las redes de Alexander Domínguez con un gol, una bomba de júbilo. El Nacional "se cayó" de tanta algarabía, de tanto desahogo, de tanto esperar este momento. El 'bombardero' rompía un maleficio de casi 2 años sin marcar en competencias con la 'bicolor', y por ende, todas las mofas de aquellos ilusos que no le tenían fe al segundo peruano campeón de la Champions League.

En el segundo tiempo, Ecuador era otro, con mayor protagonismo y con mejor habilidad para darnos miedo y suspenso combinado. Con la llegada de Caicedo, la mirada de Carlos Zambrano parecía de mayor preocupación. El león no solo sacrificó sus piernas, sino todo el resto de su cuerpo, sufrió patadas, y toda clase de caídas; a tal punto de que a los últimos minutos se necesitó de un ayudante. Ese fue Christian Ramos. No obstante, quien sería el mayor protagonista en la defensa peruana, fue el arquero del Dallas F.C, Raúl Fernández. 'Supermán' le cerró la boca a varios pesimistas, entre ellos: Phillip Butters de que en el Perú no hay porteros. Raúl se puso la capa y la S en el pecho al lado de su insignia nacional. A mi punto de vista, estamos viendo, a quien quizás podría ser el mejor arquero peruano de los últimos 25 años.

Dado el último pitazo de Marcelo De Lima el nacional dio el grito máximo, ganamos, triunfamos y lo mejor: ¡Seguimos vivos! Perú ya no es ninguna cenicienta ni tampoco una burla. Se le calló la boca a no solamente los ecuatorianos quienes venían ya casi clasificados, sino también más de medio Sudamérica. Perú no es una mofa, Perú no es fácil y menos si le juegas de local. No estamos en la zona de clasificación. Pero eso, podría cambiar este martes en Barranquilla. Colombia nos espera para lo que podría ser nuestro encuentro más acalorado y complicado. Mientras tanto, hay que darle a estos 23 guerreros la gratitud que se merecen y todas las fuerzas para lograr lo que no logramos desde hace 32 años. ¡Arriba Perú!

No hay comentarios:
Publicar un comentario