Fue un 2013 polémico y quizás el más batallador en Europa. Recalcando la rivalidad ya existente entre un argentino y un portugués desde el año 2008, hoy el presente le sonrió mas al luso. En una fría pero acalorada de misterio y sorpresiva noche en Zúrich, Cristiano Ronaldo consiguió lo que reclamaba desde ya hacía años, su segundo Balón de Oro. CR7 lo consigue esta vez, venciendo por segunda vez a su archirrival argentino, Lionel Messi y a un francés que también deseaba el título luego de ganarlo todo con el Bayern Münich conocido como Franck Ribery. Al recibirlo, el ídolo del Real Madrid no pudo contener las lágrimas de la emoción y el desahogo que sentía y qué mejor lugar para derramarlas sobre el lugar conde te coronan como el mejor del mundo.
Durante aquella noche (tarde en Lima), el Twitter y el Facebook reventaban como bien se conoce: en forma de ebullición. Los comentarios partían de halagos hasta el por qué no ganar el balón de oro para alguno de los tres finalistas. De todos los casos, el de Ronaldo fue el más especial.
Cristiano no consiguió la Liga, dejó al Barcelona de Messi escapar con varios puntos, quedándose con el subcampeonato español. El Real Madrid dejó que su rival ciudadano, el Atlético de Madrid le diera el batacazo en la prórroga durante una negra final de Copa del Rey celebrada en el Santiago Bernabeu. Para rematar, el punto quiebre para la 'casa blanca' fue la derrota en el marcador universal ante el Borussia Dortmund durante las semifinales de Champions League quedándose con un número nulo de títulos en su palmares colectivo 2012-13. Tras darse estos resultados, los anti-hinchas de Ronaldo tomaron la oportunidad necesaria para poner la mejor excusa de por qué no llevarse un Balón de Oro a casa.
La órbita exterior de no-simpatizantes de Cristiano comenzaba a sonreir y mirarle el quinto balón a Messi o quizás otorgárselo a un múltiple ganador como lo fue Ribery. Sin embargo, el portugués hizo a 'pie propio' el motivo para llevarse el balón de oro.
Durante aquellos negros días para el Real Madrid, el presidente de la FIFA, Joseph Blatter se tomó el infame deshonor de mostrar su parcialidad por Lionel Messi y llamar 'comandante' al astro 'madridista' haciendo gestos en sentido burlón. Ronaldo, fiel a su estilo, le respondió con lo que sabe hacer golear e influir en el terreno de juego como él lo sabe hacer. Seguido de aquello, Portugal disputaba una serie de 2 partidos cruciales frente a Suecia por repechaje hacia el Mundial de Brasil 2014. Durante aquel encuentro, aquel número '7' luso se tomó la molestia, una vez más, de ser la estrella y 'comandar' a su país a una nueva Copa del Mundo. Comandante: ¡Claro que sí! Blatter, calladito, se ve más bonito.
Los no simpatizantes regresaron con la excusa de los títulos. Sin embargo, pido permiso para hacer una objeción: El título es por la influencia individual dentro del campo, no por los títulos que tu equipo consigue, ese premio es para el D.T que armó al mejor equipo que fue el de Heynckes. Ribery fue un gran artífice de las múltiples coronas del Bayern. Sin embargo, el Bayern fue más un equipo que la influencia de alguien como Ribery. Robben, Müller y Mandzukic entonces, debieron de estar en la nómina. A lo que quiero ir, es a que Ribery fue parte de un equipo, quizas el mejor, pero no el más influyente. Su enceguecida de grandeza también lo hizo pasar por algunas cuantas piedras.
El caso de Messi, sin contar la larga lesión que le costó casi 2 meses de año, fue similar. La 'pulga' fue partícipe de un equipo ganador. Sin embargo, el '10' fue perdiendo influencia con el paso de este último año, mientras que Ronaldo se concentraba más en ser el 'comandante' que es. A lo que quiero llegar, es a que el argentino no calló bocas como Ronaldo. Al contrario, se las arregló para que no hayan críticas y vengan más halagos. CR7 aprendió de sus críticas y devolvió el golpe con la otra máno, digo...pie.
Aquel premio, según las palabras del nuevo mejor jugador del mundo, va dedicado a un gran astro e ídolo suyo como lo fue Eusebio. Entre lágrimas que son de oro aplaudimos al número 1. Parabéns Cristiano, muito obrigado por tudo.

Los no simpatizantes regresaron con la excusa de los títulos. Sin embargo, pido permiso para hacer una objeción: El título es por la influencia individual dentro del campo, no por los títulos que tu equipo consigue, ese premio es para el D.T que armó al mejor equipo que fue el de Heynckes. Ribery fue un gran artífice de las múltiples coronas del Bayern. Sin embargo, el Bayern fue más un equipo que la influencia de alguien como Ribery. Robben, Müller y Mandzukic entonces, debieron de estar en la nómina. A lo que quiero ir, es a que Ribery fue parte de un equipo, quizas el mejor, pero no el más influyente. Su enceguecida de grandeza también lo hizo pasar por algunas cuantas piedras.
El caso de Messi, sin contar la larga lesión que le costó casi 2 meses de año, fue similar. La 'pulga' fue partícipe de un equipo ganador. Sin embargo, el '10' fue perdiendo influencia con el paso de este último año, mientras que Ronaldo se concentraba más en ser el 'comandante' que es. A lo que quiero llegar, es a que el argentino no calló bocas como Ronaldo. Al contrario, se las arregló para que no hayan críticas y vengan más halagos. CR7 aprendió de sus críticas y devolvió el golpe con la otra máno, digo...pie.
Aquel premio, según las palabras del nuevo mejor jugador del mundo, va dedicado a un gran astro e ídolo suyo como lo fue Eusebio. Entre lágrimas que son de oro aplaudimos al número 1. Parabéns Cristiano, muito obrigado por tudo.

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