A mi no me vengan con la diplomacia de Daniel Sturridge o el técnico inglés Roy Hodgson diciendo que "A Perú lo tomamos muy en serio" o "Tiene muy buenos jugadores". Yo tengo por entendido que en el mundo del fútbol (y sobre todo, el europeo) es un pecado mortal provocar (Mourinho, a diferencia de muchos, es un pecador a mucha honra). Ayer, en Wembley, el 'sir' inglés se vaciló no con el señor peruano sino de el mismo. Pese a que el resultado fue una goleada tremebunda, no fue para mí un banquete de leones en un camal. Fue más bien los leones sentados viendo como los comediantes visitantes armaban su circo. El inglés le enseñó al peruano ayer su metamorfosis de personalidad dentro y fuera del campo de juego. Respetuoso afuera, salvaje adentro.

Sinceramente, yo ayer, al inicio pensé que íbamos como la carne fresca cristiana para que el león se la comiera en el Coliseo Romano que representa el coloso y mítico estadio de Wembley. Sin embargo, durante los 30 primeros minutos, había creído que los de Bengoechea hicieron que me equivoque. Perú defendía, recuperaba balones, amenazó en ciertas ocasiones al arco del virtuoso Joe Hart del Manchester City. No fue la contundencia y potencia de Rooney la que nos hizo darle una cucharada una del acostumbrado sabor de la humillación. Tampoco la destreza de Raheem Sterling ni los disparos amenazantes del capitán Steven Gerrard como me esperaba. A excepción del primer golazo de Sturridge (el cual, era imparable para cualquier arquero), Perú cayó por errores propios y tontos. La mayoría de ellos, sucedidos en su desesperada, completamente amontonada, desordenada y miedosa (sí, miedosa) zaga defensiva. Una risa total por parte de los ingleses. Para la hinchada anglicana, más entretenido fue el exitoso lanzamiento del avioncito de papel que cayó en Hansell Riojas El inicio de la era Pablo Bengoechea como D.T de la 'bicolor', tuvo un inicio nefasto.
Ayer solamente uno pudo con las justas sacarme un poco de ¿satisfacción? a los ojos y ese fue la habilidad de Jean Deza. A propósito Jean, si lees esto, felicitaciones. Fuiste el único que sacó cara en un equipo muy desordenado y resumen de lo que representa el mamarrachento fútbol peruano. Tienes que seguir así de libre, difícil de ponerle la marca, sencillo de desquitarte a un zaguero y continuar con un juego vertical y directo al arco. Fuiste el único (quizás junto a Ramírez) al que Hart temió Bien hizo el Montpellier en variar contigo.

Bengoechea tiene que dejar atrás el bochorno de Wembley porque se nos viene Suiza en Lucerna, otro europeo con potencial para el Mundial. Los helvéticos, poseen un juego más de medio campo que de delantera y defensa. Bengoechea tiene que plantear un juego más abierto, ya que Inler y Dzemaili son completamente sincronizados en el Napoli y es ahí donde partirá su corazón de juego. Yo, como peruano mantengo una incógnita. No sé que es peor: haber perdido por bochorno o haber perdido por una goleada certera (porque lo sabemos, pudo ser peor)
No hay comentarios:
Publicar un comentario