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miércoles, 18 de junio de 2014

Mi envidia, a mucha honra

Hoy, se ha hecho historia en la Copa del Mundo. Aunque una ya conocida porque tiene antecedentes. El vigente campeón del mundo, actualmente España, ha caído como todo rey de su trono frente a un sudamericano en Brasil 2014. No obstante, hay algo que me llama de este caso. No estamos hablando de selecciones históricas como Argentina o Uruguay. Habló de un equipo que hasta hace no más de 7 años, no daba para mucho de qué hablar. Sí, hablo de la selección de Chile. Esta tarde, quiero hacer un recuento elogiante ante el equipo de Jorge Sampaoli.


Chile, tras la época de Salas y Zamorano, no fue una selección ejemplar allá por la primera década de los 2000. Usualmente, competía y compartía los puestos de eliminados ante equipos como Venezuela, Bolivia y hasta nuestra amada 'bicolor peruana' que no conoce el Mundial desde hace 32 años. 

Fue por ello que en 2006, tras la celebración del Mundial de Alemania, que en el predio de Juan Pinto Durán en Santiago, se decidió cambiar el fútbol sureño de pies a cabeza. Con la visión de un nuevo presidente, Harold Mayne-Nicholls, se tuvo como primer objetivo, traer al D.T sudamericano más cotizado de la historia: Marcelo Bielsa. El 'loco' aplicó su estrategia de siempre antes de decir el 'sí'. Mayne-Nicholls afirmó que no tenían tantas estrellas pero ofrecía promesas; y claro que las encontró. Con esta nueva generación que surgía, Bielsa llevó al cuadro 'mapuche' a Sudáfrica 2010. Haciendo un gran papel quedando eliminados ante la campeona España.

 

Mientras aquellos acontecimientos sucedían, en nuestro país existía un señor argentino que pese a que no conocía a su compatriota exitoso, aplicaba una exigencia que algunos catalogaban como similar. Aquel señor, de apellido Sampaoli y de nombre Jorge. Aquel bajito hombre aplicó su ofensivo y ultra exigente método de trabajo en clubes de nombres muy reconocidos como Juan Aurich, Bolognesi, Sport Boys y Sporting Cristal. El último de estos clubes, catalogado por nosotros como uno de los equipos A1 del país. Sin embargo, Sampaoli no fue del agrado tanto para el dirigente como para el jugador. Quienes aplicaron una notable 'camita' al hombrecito que terminó con su carrera en nuestra nación. Fue por ello, que el país vecino del sur le abrió las puertas y lo recibieron con abrazos. Lo dejaron trabajar y sacó campeón a uno de los clubes más representativos de ese país la Universidad de Chile.

  

Estaba claro que Bielsa no iba a durar para toda la vida. Fue por ello que tras una nefasta campaña con Borghi en 2011 y 2012, llegó a ponerse el buzo el hombrecito que alguna se le cerraron las puertas en la nariz en el Perú. Sin contar la sucia victoria que tuvimos en el Nacional (porque debió ser victoria chilena claramente), Sampaoli le dio las tuercas que le faltaban al fútbol chileno tras las victorias venideras.



Ya en Brasil 2014, Sampaoli y sus exigidos dirigidos son protagonistas de una hazaña histórica. Al clasificarse a octavos de final, luego de eliminar a la primera potencia del fútbol a nivel de selecciones en primera rueda, son la encarnación de lo que debería ser nuestra envidia. "Uno nunca sabe lo que tiene, hasta que lo pierde". Sampaoli tiene todo para restregárnoslo hoy en la cara. Aquel 'chato' hombre que alguna vez comía pescado con exceso de espinas en lo más remoto de Tacna, es hoy uno de los 25 directores técnicos mejor catalogados del mundo. Todo un transformador del fútbol.

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