Si a algo era un adicto cuando me volvía fanático del fútbol, era a mirar una y otra vez los videos de las finales de México 1986 e Italia 1990. Ambas finales, contenían el duelo que se repetirá este domingo en el Maracana entre Brasil y Alemania. Escuché a mi papá hablar tanto del épico gol de Valdano del 3-2 del 86', así como del ajustadísimo penal de Brehme del 90'. Este domingo yo podré contar mis propias historias, ya que el coloso estadio de Río de Janeiro, escenario de la gran final esperada del Mundial Brasil 2014, no será el del famoso Maracanazo del 50'. A mi concierne, se parecerá con creces al Monumental de River Plate.


El contendiente ultrafavorito para esta gran final, y seamos bien sinceros, es Alemania. Por sus aplastantes victorias a selecciones como las de Portugal, Francia y Brasil, tiene un récord de victorias mundialistas que están por encima de la 'albiceleste' en jerarquía. Y no solamente eso. Es calificado tanto por periodistas como por técnicos, fanáticos y jugadores como la selección más completa del momento.
Desde 2006, el conjunto germano contaba con una nueva mentalidad instalada por Jürgen Klinsmann. Adoptaron una vez más el juego vertical que tanto los caracterizó a finales de los 80' con la generación de Matthäus, Völler y Rummenigge. Sin embargo, tras su partida, llegó el mandato de Jöachim Löw en la dirección técnica. Tras la campaña exitosa de Guardiola en 2010, el D.T de alemán se inspiró del estilo de posesión y toqueteo del balón Posee recambios de gran nivel en cualquiera de sus posiciones. Para no hacer silencio, el entrenador se percató de tener los mejores refuerzos en las partes más vulnerables del esqueleto del conjunto 'teutón'.
Alemania empezó el Mundial con malas noticias, pues, tras el último amistoso antes del gran certamen; el extremo zurdo estrella Marco Reus del Borussia Dortmund había sufrido una lesión en los ligamentos del tobillo izquierdo. Aquella noticia hirió al D.T de los 'panzers' pero no lo asustó. Pues, contaba con una legión de hombres dispuestos a ejercer dicha posición. No obstante, Löw optó por algo más práctico que probar a los enganches y delanteros a servir como extremos. El primero en mente, fue el genio del Arsenal, Mesut Özil con un recambio seguro garantizado en el aguerrido hombre del Chelsea, André Schürrle. Con esto, el puesto de enganche certero se le ofreció al potente Toni Kroos.

Dejar de lado a los volantes centrales fundamentales de Alemainia, Bastian Schweinsteiger y Sami Khedira, sería un pecado. Debido a que han sido catalogados como los centrales con mayor posesión del balón en lo que resta del Mundial.

Alemania con una variación de lujo, consiguió lo necesario para apabullar por 4-0 a la Portugal de un desconocido Cristiano Ronaldo. Pero más que nada, lo alemanes se las arreglaron para destruir de manera histórica por un 7-1 a Brasil en el por siempre recordado 'Mineirazo'. Aquel día, fui testigo del mayor azote en la historia de los Mundiales. Un duelo que destruyó todo lo que la palabra misericordia representaba. Sobre todos, con los goles de Müller, Schürrle y el histórico gol de Miroslav Klose que batió el récord de Ronaldo, convirtiéndolo en el máximo goleador en la historia de los mundiales.

La historia de la 'albiceleste' fue más de pelea que de lucirse. Llegaron al Mundial con una de las delanteras más poderosas del planeta compuesta por Ángel Di María, Gonzalo Higuaín, Sergio Agüero y el capitán Lionel Messi. No obstante, Sabella contaba con un problema. Su zaga defensiva no era de las más destacables. Fue por ello que empezó un trabajo constante, dándole una segunda oportunidad a hombres imponentes como Martín Demichelis y primeras oportunidades de oro como Federico Fernández y Ezequiel Garay. La presencia del diestro Pablo Zabaleta, era más que primordial para su conjunto. El zurdo, Marcos Rojo, por otra parte, pese a no destacar a nivel colosal, fue arma clave durante las casi perfectas eliminatorias gracias a su habilidad para los centros.

Como bien se habló al inicio, Argentina tuvo una historia de victorias más peleadas que de lucirse. Venció con lo justo a una Bosnia desconocida; le dio el golpe final a un Irán que sorprendió, acabó con la mínima diferencia a equipos amenazantes como Suiza y Bélgica y venció vía penales a la complicadísima Holanda. Durante la gran cantidad de primeros partidos, tuvieron como figura al '10' inigualable Messi. No obstante, tras la dura lesión de Ángel Di María, Argentina se tuvo que tornar a ser una selección menos individualista y más generosa.

Lo más destacable de la 'albiceleste', a mi parecer, y sin contar lo de Lionel Messi, ha sido el sentido de liderazgo que ha otorgado el hombre de la palabra: Javier Mascherano. Motivador de primera y todo un cabeza de equipo.

Este domingo, en el Maracana de Río de Janeiro, sucederá una final al estilo de las del 86' y las del 90'. Mis favoritas. ¡Vaya forma de culminar el mejor Mundial que he visto en mi vida!
Desde 2006, el conjunto germano contaba con una nueva mentalidad instalada por Jürgen Klinsmann. Adoptaron una vez más el juego vertical que tanto los caracterizó a finales de los 80' con la generación de Matthäus, Völler y Rummenigge. Sin embargo, tras su partida, llegó el mandato de Jöachim Löw en la dirección técnica. Tras la campaña exitosa de Guardiola en 2010, el D.T de alemán se inspiró del estilo de posesión y toqueteo del balón Posee recambios de gran nivel en cualquiera de sus posiciones. Para no hacer silencio, el entrenador se percató de tener los mejores refuerzos en las partes más vulnerables del esqueleto del conjunto 'teutón'.
Alemania empezó el Mundial con malas noticias, pues, tras el último amistoso antes del gran certamen; el extremo zurdo estrella Marco Reus del Borussia Dortmund había sufrido una lesión en los ligamentos del tobillo izquierdo. Aquella noticia hirió al D.T de los 'panzers' pero no lo asustó. Pues, contaba con una legión de hombres dispuestos a ejercer dicha posición. No obstante, Löw optó por algo más práctico que probar a los enganches y delanteros a servir como extremos. El primero en mente, fue el genio del Arsenal, Mesut Özil con un recambio seguro garantizado en el aguerrido hombre del Chelsea, André Schürrle. Con esto, el puesto de enganche certero se le ofreció al potente Toni Kroos.

Dejar de lado a los volantes centrales fundamentales de Alemainia, Bastian Schweinsteiger y Sami Khedira, sería un pecado. Debido a que han sido catalogados como los centrales con mayor posesión del balón en lo que resta del Mundial.

Alemania con una variación de lujo, consiguió lo necesario para apabullar por 4-0 a la Portugal de un desconocido Cristiano Ronaldo. Pero más que nada, lo alemanes se las arreglaron para destruir de manera histórica por un 7-1 a Brasil en el por siempre recordado 'Mineirazo'. Aquel día, fui testigo del mayor azote en la historia de los Mundiales. Un duelo que destruyó todo lo que la palabra misericordia representaba. Sobre todos, con los goles de Müller, Schürrle y el histórico gol de Miroslav Klose que batió el récord de Ronaldo, convirtiéndolo en el máximo goleador en la historia de los mundiales.
La historia de la 'albiceleste' fue más de pelea que de lucirse. Llegaron al Mundial con una de las delanteras más poderosas del planeta compuesta por Ángel Di María, Gonzalo Higuaín, Sergio Agüero y el capitán Lionel Messi. No obstante, Sabella contaba con un problema. Su zaga defensiva no era de las más destacables. Fue por ello que empezó un trabajo constante, dándole una segunda oportunidad a hombres imponentes como Martín Demichelis y primeras oportunidades de oro como Federico Fernández y Ezequiel Garay. La presencia del diestro Pablo Zabaleta, era más que primordial para su conjunto. El zurdo, Marcos Rojo, por otra parte, pese a no destacar a nivel colosal, fue arma clave durante las casi perfectas eliminatorias gracias a su habilidad para los centros.

Como bien se habló al inicio, Argentina tuvo una historia de victorias más peleadas que de lucirse. Venció con lo justo a una Bosnia desconocida; le dio el golpe final a un Irán que sorprendió, acabó con la mínima diferencia a equipos amenazantes como Suiza y Bélgica y venció vía penales a la complicadísima Holanda. Durante la gran cantidad de primeros partidos, tuvieron como figura al '10' inigualable Messi. No obstante, tras la dura lesión de Ángel Di María, Argentina se tuvo que tornar a ser una selección menos individualista y más generosa.

Lo más destacable de la 'albiceleste', a mi parecer, y sin contar lo de Lionel Messi, ha sido el sentido de liderazgo que ha otorgado el hombre de la palabra: Javier Mascherano. Motivador de primera y todo un cabeza de equipo.

Este domingo, en el Maracana de Río de Janeiro, sucederá una final al estilo de las del 86' y las del 90'. Mis favoritas. ¡Vaya forma de culminar el mejor Mundial que he visto en mi vida!

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